¿Qué es la dermatitis atópica y por qué se produce? Parte I

Actualizado: 13 jun

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel de origen desconocido. Por lo tanto, no se sabe por qué unas personas la tienen y otras no.

Podríamos decir que los principales factores que influyen el la dermatitis atópica son:

  • La herencia (es más frecuente cuando hay antecedentes de dermatitis atópica en el padre, la madre o ambos).

  • Los factores genéticos (algo en nuestro código genético hace que la función de la barrera de la piel funcione mal).

  • Algunos factores ambientales no bien conocidos (por ejemplo, sabemos que en los pueblos y en los lugares con clima húmedo hay menos personas con piel atópica pero no se sabe exactamente por qué).

A consecuencia de lo anterior:

  • La funcion de la piel está alterada, y los microbios y las sustancias irritantes pernetran en ella con mayor facilidad.

  • La piel no puede conservar su humedad natural y se reseca.

  • Hay alteraciones en el sistema inmunológico de las personas que facilitan la inflamación.

En resumen, las causas de la dermatitis atópica son fundamentalmente genéticas y hereditarias y no las podemos cambiar.

No es raro que las personas con dermatitis atópica tengan también alergias alimentarias, asma o rinitis alérgica, pero estas enfermedades tienen distintos desencadenantes (alimentos, polvo de casa, polen, pelo de animales, etc) y su presencia no siempre influye en la dermatitis atópica.



La dermatitis atópica mejora con el paso de los años en la mayoría de los niños. Se calcula que el 80% de los niños ya no va a tener dermatitis atópica cuando cumplan 8 años, por lo que, en general, podemos decir que la dermatitis atópica tiene buen pronósicos (¡se termina quitando!).


En general, en ponóstico se asocia a la gravedad. Los niños que tienen una enfermedad más leve tienen más posibilidades de superarla que los niños con una dermatitis más grave que se les quita y con edad adulta existen brotes.


No existe ningún tratamiento que cure las dermatitis atópica definitivamente, pero sí podemos controlar los brotes de dermatitis con tratamientos antiinflamatorios.


Uno de los pilares fundamentales del cuidado de la piel atópica es la hidratación, porque las cremas hidratantes repara la piel dañada y la fortalecen, protegiéndola de las infecciones y las agresiones externas. Además, suavizan la piel, mejoran el picor y proporcionan sensación de bienestar.


La hidratación fortalece la barrera cutánea y evita la aparición del picor.


Los componentes antipicor de estas cremas refrescan la piel y le dan elasticidad, eliminando las molestias. Además, se pueden usar tan a menudo como se quiera porque no tienen efectos secundarios.

Cuando no hay un brote de dermatitis, solouna piel sensible y fácilmente irritable, lo que debes hacer es:

  • Emplear productos naturales de higiene que respeten el pH de la piel y no la deshidraten.

  • Hidratar diariamente la piel con cremas hidratantes especiales para la piel atópica.

  • El calor aumenta el picor, por lo que es recomendable controlar la temperatura ambiental de las casas (tanto en invierno como en verano) y usar ropa que permita liberar el sudor.

  • Evitar la exposición al calor intenso (ejercicio físico intenso, calefacción muy alta, ropa muy abrigada) para evitar el sudor y el rascado secundario.

  • La ropa debe ser suave para evitar la irritación directa de los tejidos sobre la piel. Por eso, es recomendable que la ropa que contacte con nuestro cuerpo sea de algodón u otras fibras naturales. La lana y los tejidos sintéticos son muy irritantes para la piel.

  • El estrés empeora el picor en los atópicos. El control de las situaciones estresantes puede abordarse mediantes masajes o técnicas de relajación, que no solo facilitan el alivio del picor, sin que benefician globalmente el estado emocional de la persona atópica y mejoran su calidad de vida.


En general, las cremas hidratantes deben ser de consistencia grasa y no contener sustancias que puedan favorecer alergias (como por ejemplo los perfumes y ciertos conservantes). La consistencia grasa de la crema permite "sellar" la piel, aislándola de los agentes externos y conservando su humedad natural.


El principal beneficio del baño es que limpia la piel de la persona, eliminando los restos de las cremas hidratantes y evitando la contaminación bacteriana, ya que las bacterias pueden asentarse sobre la pielinflamada y las heridas del rascado y empeora todavía más la dermatitis. Además, el baño puede ser un momento relajante.


Realizar baños diarios cortos (unos cinco minutos), y con agua no demasiado caliente (máximo 38º-40º) y utilizando un jabón especial para piel atópica (aceites de baño, baños tratantes, geles limpiadores), los cuales no hacen mucha espuma y permiten conservar la grasa natural de la piel.


Tras el baño, hay que secarse sin frotar, con toquecitos de la toalla o el albornoz de algodón, ya el que secado vigoroso puede desencadenar el picor y provocar un rascado agresivo y heridas involuntarias.



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